Y otro día más me quedo en las musarañas pensando en tu nombre.
En clase me que embobada con la pizarra pensando por ejemplo en tu bonita sonrisa metálica, que es la felicidad del día a día que puedes recibir.
Tu sentido del humor, hacer que me de fuerzas para afrontar ese día pesado, oscuro y aburridos.
Odio la playa, pero me gusta chapotear como un bebé en el mar, es tan claro y azul como tus ojos que quizás te los arrancaría, pero de qué me serviría..
¿Quieres que te sea sincera? Sabes de sobra que soy fría, pero que cada vez que hablo contigo estoy deseando que me digas cualquier cosa bonita, un te quiero y que si tu mueres, yo también ,¿Amor del verdadero? No lo dudo...
Espero poder verte un día por la calle y que no me de vergüenza de ello, de darte un abrazo tan grande como el Himalaya y morderte el moflete blandito que tienes.
Puede que sea obsesión o tal vez un simple tonteo, pero creo que te #quiero-odio.
Espero que no seas como una estrella fugaz, esas de las que se ven por un instante, pero que más tarde no las vuelves a ver nunca más.
Ya oigo el aire e las calles de Amsterdam, están aquí al lado.
Ante todo siento que te quiero y no hay mas: que te quiero que te quiero y que te quiero ¿vale? y me da igual lo que pienses, al fin y al cabo, sigues siendo un Pertu.
Oye, necesito una cosa más.... ¿Me prometes un siempre?
~~Mon amour~~
No hay comentarios:
Publicar un comentario